Bandadas de Patos serías las primeras en aterrizar y utilizar el Aeropuerto Internacional de Chimoré.

Bandadas de Patos serías las primeras en aterrizar y utilizar el Aeropuerto Internacional de Chimoré.

(Buitter.com desde la tranca de Shinaota). El inicio del 2016 fue la ocasión perfecta para que se estrene el Aeropuerto Internacional de Chimoré denominado “Aeropuerto Internacional Soberanía de Chimoré”, (Buitter.com ignora si esta es una declaración camuflada de independencia de esa región productora de coca). La mega obra fue construida por gobierno del MAS en una antigua base militar norteamericana cuyo objetivo era la lucha contra el narcotráfico en épocas de la DEA y de la erradicación forzosa.

Evo Morales, cuando inauguró el Aeropuerto de Chimoré en octubre del 2015
Evo Morales, cuando inauguró el Aeropuerto de Chimoré en octubre del 2015

Los afortunados que estrenaron la grandiosa obra no fueron las aerolíneas comerciales legalmente establecidas en el país, sino más bien, un grupo (bandada) de patos salvajes que se dirigía en su viaje migratorio estacional rumbo al Sur del continente y que, por azares del destino y las fuertes tormentas de fin de año, tuvieron que aterrizar de manera imprevista en el aeropuerto de Chimoré dejando alarmados a los pocos empleados que la misma tiene pues no tenían información de que alguien alguna vez utilice el aeropuerto.

Los usuarios, los patos, aterrizaron en 10 de los 4.000 metros de longitud de la pista principal, dirigidos por el pato alfa (bautizado por un lugareño como Donald) quien pasó en solitario por la torre de control para hacerse notar por los “controlers” e informar de su intención, pero al ver que no había nadie decidió hacer la maniobra de aterrizaje sin el consentimiento de las autoridades aeroportuarias de SABSA o un par de empleados que hacían la limpieza de los pasillos de la terminal desierta.

Los patos pasando por la torre de control. No encontraron a nadie de SABSA y decidieron aterrizar sin permiso.
Los patos pasando por la torre de control. No encontraron a nadie de SABSA y decidieron aterrizar sin permiso.

Una vez que la bandada de patos tocó tierra no encontró a nadie para recibirlos, salvo un par de lugareños que estaban probando sus drones que utilizarían para incrementar la producción de sus cultivos de coca y a su vez, elevar la seguridad de sus plantaciones para evitar cualquier cruce con las fuerzas conjuntas.

Los patos se pasearon por las instalaciones del famoso aeropuerto, una mega obra de más de 34 millones de dólares que, según promesa el Supremo, se va a constituir en el eje turístico del trópico; pero vieron desconfiados que pese a la gran inversión ahí realizada no se encontraron con ningún avión comercial y menos algún movimiento de humanos constante producto de la explosión turística que prometió el Eternísimo en su inauguración en octubre del año pasado.

Donald huyendo del único empleado del aeropuerto que se dio cuenta del aterrizaje forzoso. (Donald es el pato, ojo)
Donald huyendo del único empleado del aeropuerto que se dio cuenta del aterrizaje forzoso. (Donald es el pato, ojo)

Una vez repostados en agua y algunos granos que pudieron robarle a una casera en las inmediaciones del aeropuerto, los patos decidieron emprender nuevamente vuelo hacia su destino no sin antes darse una vuelta por el magnífico estadio de Chimoré, con un aforo de más de 15.000 espectadores que fue construido con una inversión de más de 19 millones de bolivianos y en el cual no se jugaron más que una decena de partidos provinciales para los 21.000 habitantes de Chimoré que residen de forma dispersa por toda la región y no en las inmediaciones del mismo.

Los patos tampoco pudieron apreciar en el aeropuerto de Chimoré a camiones de carga con productos de exportación, como el banano, piña, palmito, yuca, maíz, arroz y otros, pues muchos de los exportadores descartaron la posibilidad de exportar por aire desde Chimoré debido a que los fletes de transporte serían muy caros a comparación del transporte terrestre.

Una vez en el aire y ya con la bandada organizada, Donald, el Pato Alfa, echó una última mirada al aeropuerto y al estadio de Chimoré y no pudo menos que concluir que en este país hay tanta plata que se derrocha en mega obras insostenibles que los humanos llaman “Elefantes Blancos” metáfora utilizada para citar a alguna cosa vistosa, deslumbrante, gigante, pero a la vez inservible.

-Más bien no hay patos blancos-, concluyó el ave antes de seguir el vuelo rumbo a su destino en el sur.

Estadio de Chimoré "Hugo Chávez" con una capacidad de 15.000 espectadores del trópico que ya le echaron el ojo para ampliar las plantaciones de hoja de coca.
Estadio de Chimoré “Hugo Chávez” con una capacidad de 15.000 espectadores del trópico que ya le echaron el ojo para ampliar las plantaciones de hoja de coca.
La pista de 4.000 metros de longitud del Aeropuerto de Chimoré. hermoso elefante blanco.
La pista de 4.000 metros de longitud del Aeropuerto de Chimoré. hermoso elefante blanco.

 

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