Brutal. Joven seminarista muere de tanto masturbarse. Encontró el celular de Kingtana.

(Buitter.com, desde la Morgue del Torax). Ayer, al promediar las 22.30, personal de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen FELCC y personal de la Fiscalía, procedió al levantamiento legal del cadáver del joven seminarista Inocencio Cordero, de 18 años de edad, quien había supuestamente fallecido a causa de un exceso automasturbatorio agresivo.

El joven seminarista, quien hace 2 años había ingresado al Seminario de la Congregación de los Padres Misioneros de la Huella Cristo, de la ciudad de La Paz, fue hallado en su habitación del claustro luego de que la encargada de limpieza al ver que Cordero no respondía al llamado a la oración y meditación matutina decidió ingresar a su habitación y para su sorpresa, se encontró con un cuadro dantesco al hallar al seminarista más frío que cola de pingüino, agarrado fuertemente de su miembro viril en clara señal de satisfacción post morten.

Los técnicos forenses de la FELCC, explicaron al Buitter.com que ellos pudieron hacer las pruebas de luminol en la habitación del extinto seminarista y pudieron comprobar horrorizados que los vestigios masturbatorios del difunto habían alcanzado las 4 paredes y el techo de su pequeña habitación e incluso habían roto uno de los vidrios del cuarto.

Vanos fueron los intentos de los forenses, la cocinera y varios azorados de sus compañeros por tratar de desprender la mano del miembro viril (aún erecto) del desgraciado seminarista, al final tuvieron que utilizar una herramienta mecánica provista por la Unidad de Bomberos y el grupo SAR para poder abrir los dedos y lograr que pudiera, finalmente, soltar el arma contundente y de ahí ser transferido a la Morgue para el estudio forense correspondiente que confirmaría las verdaderas causas de la muerte.

Luego de mucha investigación los forenses y fiscales pudieron determinar las causas directas del fallecimiento, que en palabras del científico fue definida como: Autoimolación masturbatoria súbita producto de emoción violenta autoinfringida por objeto contundente erecto adosado al cuerpo.

Las causas

Buitter.com pudo acceder a la habitación del extinto seminarista y comprobó que al orden propio de un postulante a cura (habitación sumamente ordenada, Biblia, postales de Santos, poster del Papa Francisco, ropa perfectamente doblada, ojotas de cuero, medias de lana de oveja, etc.) había algo que rompía el orden y se encontraba debajo de la habitación de extinto, se trataba de un teléfono celular de última generación.

Buitter.com llamó reiteradamente a los personeros de la FELCC quienes tardaron en retornar al claustro debido a que estaban colaborando en la severa gasificación de discapacitados en la Plaza Murillo. A su llegada y luego de las sospechas de Buitter.com pudieron revisar el aparato celular, el mismo que luego de un profundo estudio y revisión técnica determinaron que el smartphone no era de propiedad del seminarista Inocencio Cordero y para sorpresa de todos los presentes era de ministro de la Presióndencia, Joan Ramón de la Kingtana, quien declaró en pasados días que había extraviado el mismo y por lo tanto no lo podía presentar dentro del cuaderno de pruebas sumariales del caso CAMC-Zapata, de tráfico de influencias que ha salpicado las más altas y corruptas esferas de la política boliviana.

Fue fácil descubrir la clave de acceso del smartphone, pues era el número 2346764739, que traducido de lenguaje numeral al teclado literal resultó tener una clave que decía así “ADIOSMIREY”. Al momento de ingresar al dispositivo electrónico los forenses se encontraron con miles de archivos fotográficos que comprometían a la señorita gerente abogada Gabisha Zapatoshka, quien aparecía en las poses más ardientes y comprometedoras que la imaginación humana pudiera soñar. También se pudo encontrar muchas selfies de Kingtana en poses por demás calientes, algunas incluso desafiaban las leyes de la gravedad, imaginación y el decoro.

Adicionalmente se encontraron 5 Gigas de chats en Whatsapp, Tinder, Viber, Messenger, etc. entre Zapatoshka y Kingtana, que no pudieron ser totalmente analizados pues los investigadores no pudieron con la vergüenza y la calentura por su picante contenido.

Buitter.com averiguó que el celular de Kingtana fue encontrado tirado en la calle por uno de los seminaristas que hacían evangelización por la zona sur, cerca del finoli barrio de La Rinconada, bastante próximo a la casa del extinto adenista Guillermo Fortunas (casualidades de la vida ahí vivía Zapatoshka).

Comentaron que los seminaristas lograron acceder al contenido del celular (desbloquearon la clave), pero que para evitar tumultos y sexo grupal, decidieron sortear el turno de participación del aparato hasta que el último seminarista haya disfrutado de ver el contenido y luego se quedó en destruirlo quemándolo en la hoguera no sin antes haberlo sometido (al celular) a un rito de exorcismo profundo tal y como se eliminaron los demonios de Regan McNeil o Emily Ross.

Lamentablemente la fantástica idea de los castos seminaristas terminó abruptamente ya que el primer seminarista que ganó el derecho, Inocencio Cordero, tuvo tal emoción erótico sexual por el contenido de los chats y fotos entre Kingtana y Zapatoshka que murió masturbándose de forma por demás brutal hasta asfixiar su miembro y con ello cortar la circulación sanguínea de la cabeza inferior en detrimento de la cabeza superior.

Murió feliz, finalizó su compañero de claustro.

Buitter.com no pudo tener acceso a las fotografías y chat del dispositivo porque personal del Ministerio de la Presióndencia llegó al Seminario para decomisar cualquier rastro de la presencia digital de su jefe, quien sigue negando el haber tenido un romance con la mujer de su jefe, amo y patrón.

Cosas del Diablo, dirían nuestras abuelas, otros dirán que Inocencio Cordero murió por mano propia.

Share Button