Samoa, Saint Martin y Tonga solicitan a la FBF jugar partidos amistosos con la Selección Boliviana para poder ganar alguna vez.

(Buitter.com en las oficinas de los hijos de la gran FIFA). Luego de la catastrófica derrota sufrida por la Selección Boliviana de Fútbol a manos de Estados Unidos por un contundente y humillante 4-0 en un partido amistoso previo al inicio de la Copa América Centenario que se realizará del 3 al 26 de junio en Estados Unidos, numerosos países considerados como los más débiles dentro de la contienda mundial del fútbol, han manifestado seriamente su deseo de jugar con Bolivia para poder ganar de “forma segura” y así levantar los ánimos de sus respectivos países, jugadores y asociaciones para seguir impulsando la creciente popularidad por ese deporte en esos remotos lugares del planeta.

Samoa, Saint Martin y Tonga, selecciones cuasi amateurs que se encuentran en el sótano del ranking de la FIFA en un triste último puesto (todas ellas) han analizado minuciosamente el desempeño de la selección boliviana en los últimos años, ya sea en partidos amistosos y de eliminatorias y han concluido que es muy probable que si éstas jugaran con el equipo de Baldivieso bien podrían ganar holgadamente y así subir en la tabla de posiciones y alguna vez tener un resultado positivo en su historial deportivo.

Estos casi desconocidos países, cuya mayoría de jugadores son amateurs entusiastas por el fútbol (muchos profesionales de otras áreas, médicos, bomberos, electricistas, stripers, plomeros, lavacopas, jardineros, etc.) y que por esta razón, tienen el tristemente célebre honor de haber recibido las que mayores goleadas en la historia del fútbol (Australia 31 – Samoa 0) ó (Australia 22 – Tonga 0) han enviado cartas a la más alta dirigencia de la Federación Boliviana de Fútbol para poder agendar –con urgencia- partidos amistosos con sede en sus respectivos países y así ampliar su ventaja anímica jugando de locales.

“Queremos ganar a alguien alguna vez”, declaró a el Buitter.com el presidente de la TGA, Asociación de Fútbol de Tonga, M’akako Tongolele, “…queremos que Bolivia venga con todo su arsenal futbolístico para hacerles frente y organizar, luego de nuestra victoria, una gran fiesta tongolesa, donde los principales invitados serían miembros del cuerpo técnico boliviano y jugadores que posterior a la ingesta de nuestras famosas bebidas extraídas del árbol del K’unsiue (en tongolés: árbol que emborracha y te baja los calzones) serían lanzados a las hogueras preparadas para hacer una rica barbacoa tongolesa acompañada con frutas de estación”.

“Nosotros no tenemos las extrañas tradiciones que tienen en Bolivia, que les pagan 20.000 $us y les regalan celulares de última generación a sus jugadores para festejar sus derrotas… acá el que pierde se lo manda a trabajar abriendo brecha para hacer los caminos o se le castiga con 50 latigazos con la planta de Killimunzú (en tongolés: planta que hace arder el poto) y se le saca del equipo hasta que mejoren su rendimiento” declaró Tongolele a el Buitter.com. “pero bueno, respetamos las tradiciones bolivianas de celebración de las derrotas y suponemos que en ese país los premios son mucho más suculentos cuando se pierde que cuando se gana…” concluyó asombrado Tongolele.

“Esperamos que lleguen con el arquero Quiñones, pues queremos servirlo como plato principal y ofrendarlo a todo el pueblo tongolés pues con él se alimentaría toda nuestra niñez” finalizó el dirigente de Tongo mientras se relamía pensando en el atracón que se daría con nuestro querido “Quiñoño”.

Bolivia, que viene cayendo en picada desde hace años y cuyo única alegría reciente fue la lejana clasificación al Mundial de USA 94 no ha encontrado su rumbo deportivo desde hace décadas merced a una triste y lamentable gestión deportiva que, al igual que los demás deportes en este país, no ha planificado nada a largo plazo (a diferencia de Alemania, España, Inglaterra y hasta la propia Venezuela para hacerlo más familiar), lo cual la ha condenado (a nuestra Selección de Fútbol) a que actualmente no sólo se la llame la Cenicienta del fútbol, sino mas bien la comparen con los cómicos Mr. Bean, Lloyd Christmas (de Tonto y Retonto) o el personaje de caricatura Pinky (de Pinky y Cerebro), por los eternos y constantes papelones a los que viene sometiendo a su masoquista y abnegada hinchada.

“Esperemos que vengan con Quiñoño… tenemos hambre de goles…” finalizó Tongolele para luego seguir su camino rumbo a su polinésico país en su hermosa canoa adornada de guirnaldas y motivos maorís.

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